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Protegiendo ganaderos, conservando especies necrófagas.

ornadas informativas para ganaderos, organizada por nuestros amigos de WWF y con la colaboración de CDB-Hábitat y la Fundación Patrimonio NaturalHace un par de semanas tuvimos una nueva cita en el Refugio de Rapaces de Montejo. En esta ocasión asistimos a las Jornadas informativas para ganaderos, organizada por nuestros amigos de WWF y con la colaboración de CDB-Hábitat y la Fundación Patrimonio Natural, socios del Proyecto LIFE Feeding Scavengers desarrollado en Castilla y León.

Una de las acciones principales del Proyecto Monachus, se centra en favorecer la disponibilidad de recursos tróficos para las especies necrófagas a través de dos vías:

 

  1. PAEs (Puntos de Alimentación Específica): su gestión se rige por criterios estrictos en base a los requerimientos específicos de las especies objetivo, y se plantea como un método de fijación de los ejemplares que serán reintroducidos, además de suponer un incremento de los recursos tróficos disponibles para el buitre negro, el alimoche, el milano real, el águila imperial o el quebrantahuesos.
  2. RAS (Red de Alimentación Suplementaria): se pretende incrementar la cantidad, ampliar la distribución y reducir la predecibilidad de alimento disponible para las necrófagas a través de campañas dirigidas a fomentar el abandono de cadáveres en el campo por parte de los ganaderos locales con cabaña en extensivo

Es por ello que no queríamos perdernos esta jornada informativa, íntimamente relacionada con uno de nuestros objetivos, y con la participación del Proyecto LIFE Feeding Scavengers, que comparte múltiples sinergias con el Proyecto de Reintroducción de Buitre negro en la Sierra de la Demanda.

Este proyecto, cuyo área de acción abarca un total de 26 áreas ZEPAS de las provincias de Salamanca, Valladolid, Ávila, Segovia, Soria y Burgos, pretende promover la participación ganadera en la conservación de las aves necrófagas a través de múltiples jornadas informativas y el contacto directo con los representantes de las explotaciones y las cámaras agrarias, con el objetivo de incrementar el número de ganaderos que hacen uso de las ZPAEN.

Las ZPAEN o “Zonas de Protección para las Aves Necrófagas” son áreas donde los ganaderos pueden abandonar los cadáveres sin necesidad de recogida de los mismos por parte del servicio de retirada.

Según el DECRETO 17/2013, de 16 de mayo los ganaderos que practican ganadería en extensivo pueden solicitar el abandono de sus reses muertas en áreas declaradas como ZPAEN. Más de un 80% del total del territorio de Castilla y León ha sido declarada Zona ZPAEN, por lo que si esta normativa es ampliamente difundida en el territorio y se aplica de forma eficaz, existen grandes esperanzas en el beneficio que puede suponer a largo plazo para las especies carroñeras.

Históricamente, ganaderos y aves necrófagas han sido inseparables aliados, de forma consciente o inconsciente, manteniendo el equilibrio trófico y sanitario de nuestros campos.

Es nuestro deber como entidad protectora de las aves necrófagas y fauna salvaje en general, incentivar y apoyar iniciativas que reviertan en el restablecimiento de ese equilibrio perdido con la retirada sistemática del sustento que supone para muchas especies los cadáveres aportados por las explotaciones de ganado en extensivo.

Según datos oficiales, la cabaña de ovino se ha reducido en España en un 33% desde el año 2000 (de 24,9 millones de cabezas a 16,6 millones en 2013). En Castilla y León los datos son aún más dramáticos, habiendo caído hasta un 41%.

Si al declive generalizado de la cabaña de ovino sumamos la obligación de retirada de los cadáveres para su eliminación en plantas incineradoras, es fácil calcular el coste ambiental que esta situación conlleva en términos de reducción de los recursos tróficos disponibles para las especies carroñeras, riesgos sanitarios derivados del traslado de las reses muertas a lugares lejanos y su contribución al cambio climático por el volumen de emisiones que genera esta actividad.

Las especies necrófagas, y en concreto los buitres, reportan de forma gratuita unos beneficios ecosistémicos como eliminadores de focos infectocontagiosos en nuestros campos. La presencia equilibrada de estas especies es un síntoma de salud del medio ambiente, y su desaparición conlleva el surgimiento de numerosas problemáticas tanto para la fauna silvestre como para la propia actividad humana.

En este sentido, cabe mencionar que las normativas europeas y estatales, deberían seguir trabajando en aportar las herramientas necesarias para favorecer la continuidad de los métodos de ganadería extensiva indispensables para la supervivencia de las aves necrófagas.

Rebaño de ovejas

Normativas, decretos… y aún sin solventar el problema…

La aparición en de las EET (Encefalopatía Espongiforme Transmisible), provocó una alarmante situación que fue denominada “crisis de las vacas locas”. Esta enfermedad registrada por vez primera en el año 1986 en Reino Unido, fue adquirida de forma masiva por el ganado vacuno al ingerir priones (proteína infecciosa anormal) procedentes de tejidos de animales infectados que habían sido reciclados para la elaboración de piensos.

En España el primer caso de EEB (Encefalopatía Espongiforme Bovina) fue registrado en noviembre de 2000, momento en el que se hace público el R.D. 1911/2000 del 24 de noviembre por el que se regula la destrucción de  los materiales especificados de riesgo en relación con las EET, y poco después el Real Decreto 3454/2000, de 22 de diciembre, por el que se establece y regula el Programa integral coordinado de vigilancia y control de las encefalopatías  que imponía la obligatoriedad de retirada de los cadáveres de todas las explotaciones ganaderas provocando una crisis alimentaria para las especies necrófagas, que consecuentemente vieron mermadas sus poblaciones.

Ante el declive generalizado de las poblaciones de aves necrófagas derivado de la aplicación de la normativa, en 2002 se publica el R.D 1098/2002, de 25 de octubre, por el que se regula la alimentación de aves rapaces necrófagas con determinados animales muertos y sus productos y el Reglamento (CE) 1774/2002 de 3 de octubre por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales no destinados al consumo humano y el R.D. 664/2007, de 25 mayo, por el que se regula la alimentación de aves rapaces necrófagas con subproductos animales no destinados a consumo humano.

Estor tres decretos regulaban la alimentación de aves necrófagas en muladares con materiales de categoría 2, 3 y de categoría 1 con restricciones.

Posteriormente fue publicado el Reglamento (CE) 1069/2009 del 29 de octubre, por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano y por el que se deroga el Reglamento (CE) no 1774/2002.

En el año 2011, se publica el Reglamento (UE) 142/2011 de 25 de febrero por el que se establecen las disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) n o 1069/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano (SANDACH) y la Directiva 97/78/CE del Consejo en cuanto a determinadas muestras y unidades exentas de los controles veterinarios en la frontera en virtud de la misma. En este reglamento se amplía el número de especies de fauna silvestre que pueden aprovecharse de esta alimentación con subproductos de categoría 1.

El Real Decreto 1528/2012, de 8 de noviembre, por el que se establecen las normas aplicables a los subproductos animales y los productos derivados no destinados al consumo humano, tiene como objeto fundamental establecer disposiciones específicas de aplicación en España del Reglamento (CE) 1069/2009, y sienta las bases para el impulso de normativas autonómicas, a partir del cual se publica finalmente el actual Decreto 17/2013 del 16 de Mayo en Castilla y León, por el que se fomenta el abandono de restos cárnicos tanto en muladares como fuera de ellos (zonas ZPAEN).

Las aves necrófagas, víctimas de los cambios en la gestión de los restos cárnicos

La creación de muladares ha permitido cubrir las necesidades tróficas que no podían obtener de forma natural las aves carroñeras debido a la retirada masiva de cadáveres. Sin embargo, la gestión de los mismos ha conllevado una serie de efectos negativos sobre los parámetros demográficos y el comportamiento de las rapaces necrófagas que se relacionan a continuación:

  • Incremento de la competencia interespecífica: La concentración de los recursos tróficos en puntos fijos aporta un índice de predecibilidad de localización temporal y espacial de la carroña en el medio natural, que provoca la coexistencia de distintas especies de aves carroñeras en esos puntos fijos de alimentación, causando solapamiento de sus dietas
  • Favorecimiento de unas especies frente a otras: especies como el alimoche, el buitre negro o el milano real, no son favorecidas por este tipo de aporte debido a la dominancia del buitre leonado tanto por el mayor número de ejemplares presentes en las carroñas como por su comportamiento trófico. Es de sobra conocido que el buitre leonado selecciona positivamente las grandes carroñas en áreas despejadas, mientras que el resto de especies, prefieren una tipología de alimento basada en pequeñas piezas, bien distribuidas y sufren menor competencia con el buitre leonado en zonas parcialmente cubiertas de vegetación.
  • Variación en los patrones de distribución espacial: las especies necrófagas migratorias de manera acorde con el grado de concentración del alimento.
  • Condicionamiento de las posibilidades de reproducción a la distancia a esos puntos de alimentación, como ocurre con el buitre leonado o el alimoche.

La consecuencia más notable ha sido sin duda el acentuado incremento de las poblaciones de buitre leonado y el cambio de comportamiento observado en la especie.

El aumento poblacional ha derivado en una mayor competencia intraespecífica empujando a algunos individuos infligir daños al ganado cuando este se encuentra moribundo o durante un parto difícil. Aunque hay ataques registrados, sigue siendo un comportamiento anómalo, y parte de nuestra responsabilidad es precisamente evitar que continúe dándose esta circunstancia, a través de una buena gestión de los restos cárnicos, y el fomento del abandono de los cadáveres en el medio.

Más información en:

http://www.lifefeedingscavengers.com/

Zonas de protección para la alimentación de especies necrófagas de interés comunitario en Castilla y león - ZPAEN - Área de actuación del LIFE Feeding Scavengers

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Acerca de GREFA

GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat) es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro, que nace en 1981 como asociación para el estudio y conservación de la naturaleza. Está formado por personas sensibles a ciertas actividades humanas que provocan el deterioro y la destrucción de parte de nuestro entorno natural.

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