
Las águilas de Bonelli o águilas-azores perdiceras de Mallorca, vuelan por el entorno de su nido (hadking) y van reconociendo el territorio poco a poco, especialmente los puntos donde se deja la comida, que consisten en plataformzas para que no puedan acceder las martas, jinetas o los gatos asilvestrados.
Las dos jóvenes águilas perdiceras de Mallorca continuan alrededor del hacking, aunque no dominan aún las técnicas de vuelo. Las fotos son de Tomeu Morro, el naturalista encargado del seguimiento de las mismas.
Un año más realizamos la campaña de sdalvamento de los aguiluchos de la Sagra madrileña junto con el Fondo Emberiza.
Este fin de semana introducimos cinco nuevos ejemplares en la jaula de aclimatación de Boumort. Al acto asistieron dos miembros de REE, una de las empresas patrocinadoras del proyecto.
Sociedade Galega de Ornitoloxía
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