Si algo tienen claro quienes apadrinan un animal irrecuperable es que esa decisión les aportará cosas que no podría darles ninguna otra de las modalidades de apadrinamiento que GREFA ofrece. Por una parte, por supuesto, la satisfacción de estar contribuyendo al bienestar de un animal cuyas lesiones no le permiten volver a ser libre y que necesita una atención veterinaria muy específica.
Voluntarios de nefermería llevan los galápagos leprosos a la charca de rehabilitaciónEstas últimas semanas ha llegado por fin el buen tiempo, el sol calienta de nuevo y los días vuelven a ser largos. Con el aumento de las temperaturas ha llegado el momento de decir adiós a los galápagos que han pasado el invierno con nosotros, esperando a que pasara la época de hibernar. Llega el momento de sacarlos a las charcas de GREFA, para que puedan reincorporarse a su ciclo natural y ser devueltos a la libertad próximamente.
Se nos hace muy duro ver animales que no pueden volver a ser libres por las graves secuelas de sus lesiones: fracturas, amputaciones, pérdidas de visión, envenenamiento con plomo y tantas otras causas traumáticas de ingreso. Pero nuestra frustración es mayor todavía cuando el animal condenado a vivir encerrado de por vida es un ejemplar perfectamente sano ... o quizá sería más exacto decir que no tiene ninguna tara física sino que su verdadero problema radica en la mente.
Radiografía del aguilucho lagunero tiroteado, donde son visibles los perdigones del disparo que sufrió.Dentro de nuestra labor por la conservación, en GREFA tratamos de paliar (y cuando es viable eliminar) las amenazas que acechan a la supervivencia de nuestras especies salvajes. Las electrocuciones, los atropellos, las colisiones o el crecimiento urbanístico constituyen un riesgo indirecto que con ciertas medidas de gestión, corrección y prevención podrían llegar a alcanzar el mínimo exponente. Pero otras como el uso de veneno, el expolio, la persecución directa o el furtivismo vienen motivados por acciones directas de algunos seres humanos que difícilmente podemos comprender. Contra esto no cabe si no la condena de los responsables.
Un grupo mira una de las charcas de nuestro centro durante una visita de fin de semana.Durante el primer trimestre del año más de 600 personas, entre ellas muchos niños, han visitado nuestras instalaciones en Majadahonda (Madrid) en alguna de las visitas guiadas que realizamos todos los fines de semana por nuestro centro de educación ambiental "Naturaleza Viva".
Página 38 de 51