Las seis águilas de Bonelli soltadas en Navarra, cuando estaban en el jaulón de liberación.Ya han volado las seis águilas de Bonelli que en el marco del proyecto LIFE Bonelli trasladamos recientemente desde nuestro centro a Sangüesa (Navarra) para completar su crianza por el método hacking y proceder a su definitiva liberación. Inicialmente las aves procedían del centro de cría en cautividad de la especie que Christian Pacteau (UFCS-LPO) tiene en Vendée (Francia). Allí fueron recogidas por GREFA y trasladadas a nuestro propio centro de cría de águilas de Bonelli, en Majadahonda (Madrid).
Una especialista del Equipo de Rescate de GREFA recoge a un cernícalo vulgar para introducirlo en un transportín.
Casi cuatrocientos. Esa es la apabullante cifra de animales que ingresaron en el Hospital de Fauna Salvaje de GREFA el pasado fin de semana. No recordábamos una oleada de ingresos de este calibre en tan poco tiempo en los casi cuarenta años que llevamos funcionando. El sofocante calor de los últimos días tiene su reflejo en una mayor vulnerabilidad de gran número de especies, sobre todo de pollos y demás crías recién emancipados por estas fechas. Ha sido todo un desafío para nuestro personal pero os lo teníamos que contar.
Momento de la revisión de una de las águilas reales cedidas, por parte del personal del CERI.No nos cansaremos de resaltar lo importante que es la colaboración y solidaridad de las comunidades autónomas en muchos de los proyectos que desarrollamos con especies amenazadas en su hábitat.Un ejemplo reciente ha sido la cesión de dos águilas reales criadas en cautividad por parte del Centro de Estudios de las Rapaces Ibéricas (CERI), de la Junta de Castilla-La Mancha, en Sevilleja de la Jara (Toledo), al proyecto de reintroducción de esta especie que llevamos a cabo en el noroeste peninsular.
El abejaruco rehabilitado, instantes antes de ser liberado.El pasado 14 de junio ocurrió en el Hospital de Fauna Salvaje de GREFA un evento digno de ser mencionado: ¡liberamos a un abejaruco europeo! Es un migrador transahariano de interés especial, sólo se puede encontrar en verano en la Península Ibérica y pasa el resto del año en el África tropical. ¡Son unas distancias muy largas para un ave de 50 gramos!
Un naturalista con equipo de escalada comprueba la estabilidad de uno de las dos nidos de buitre negro que hemos instalado recientemente en la Sierra de la Demanda.Dos nuevas plataformas engrosan el número de nidos destinados a la fijación de los primeros buitres negros que liberemos en la Sierra de la Demanda, dentro de nuestro Proyecto Monachus de recuperación de esta especie tan querida para GREFA. Un equipo de nuestros trabajadores y voluntarios se encargó de esta acción los pasados 7 y 8 de junio ¿Y para qué sirven los nidos artificiales en un proyecto de reintroducción de buitre negro? Os lo contamos a continuación.
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