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Hemos marcado con emisores GPS a las dos águilas de Bonelli nacidas en la Sierra Oeste de Madrid antes de que dejen el nido

Los dos pollos de águila de Bonelli nacidos en la Sierra Oeste de Madrid, con los emisores GPS ya colocados. Foto: Francisco Márquez / GREFA.

Tenemos que daros novedades interesantes sobre la gran alegría para nuestro proyecto que ha supuesto el nacimiento de los primeros pollos de águila de Bonelli en un nido de la Comunidad de Madrid ocupado por una pareja de ejemplares reintroducidos de esta especie. El pasado 27 de mayo llevábamos a cabo el marcaje con GPS de estos dos pollos, que esperamos que muy pronto echen a volar.

A principios de abril estos dos pollos nacían en la Sierra Oeste de Madrid, siendo sus progenitores la hembra "Haza" y el macho "Bélmez". En su momento os presentamos estos nacimientos como todo un hito de AQUILA a-LIFE. GREFA, que además de coordinar nuestro proyecto, se encarga de la liberación y el seguimiento en el campo de las águilas de Bonelli reintroducidas en la Comunidad de Madrid y la Zona Centro Penínsular, ya ha puesto nombre a estos dos pollos, en los que hemos depositado muchas esperanzas con vistas a recuperar la población madrileña de la especie. Se llaman "Cofio" y "Aceña".

Desde hace unos treinta años no nacían águilas de Bonelli en la Sierra Oeste de Madrid, donde la especie se extinguió como reproductora a principios de los años noventa. Los progenitores de "Cofio" y "Aceña" fueron cedidos por la Junta de Andalucía, procedentes de nidos naturales de la provincia de Jaén. Tras su reintroducción en la Sierra Oeste de Madrid, ambas aves formaron pareja y se asentaron territorialmente en 2016 en la misma zona de liberación, donde tres años después han logrado criar con éxito.

Una veterinaria de GREFA revisa el estado general de la más pequeña de las águilas de Bonelli nacidas en un nido de la Sierra Oeste de Madrid. Foto: Francisco Márquez / GREFA.

Como es habitual, la colaboración del especialista en marcajes de fauna amenazada Víctor García Matarranz, del Ministerio para la Transición Ecológica, permitió colocar emisores GPS a ambos pollos cuando tenían aproximadamente unos cincuenta días de edad, lo que hará posible el seguimiento de los pollos cuando abandonen el nido. Se da la circustancia de que al capturar momentáneamente a estas aves para marcarlas, se apreció que en la de menos edad, una hembra, el desarrollo de su plumaje era menos avanzado de lo normal para su edad: aún conservaba el plumón, mientras que el macho, el primero en nacer, estaba ya emplumado, a pesar de que tan solo hubo una diferencia de un par de días entre las eclosiones de ambos ejemplares.

El trabajo de rectificación de tendidos eléctricos que se ha llevado a cabo estos años atrás en la zona donde han nacido estas águilas de Bonelli reduce el riesgo de que, una vez que abandonen el nido, se electrocuten durante la primera fase de dependencia al territorio paterno. La fase más problemática tendrá lugar cuando inicien la dispersión juvenil, que les llevará a recorrer distancias más o menos largas y sobrevolar zonas donde la existencia de tendidos eléctricos peligrosos es un riesgo real que desde AQUILA a-LIFE se intenta solucionar.

Agradecemos a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid su colaboración en el operativo de marcaje de estas aves, así como a los Agentes Forestales de la Comarca XI de la Comunidad de Madrid y los especializados en trabajos de altura. Ahora solo queda esperar que en los próximos días todo transcurra con normalidad y muy pronto ambas aves, que son ya todo un hito en lo que se refiere a la recuperación de las precarias poblaciones de águila de Bonelli en el centro peninsular, echen a volar. Esperamos ansiosos ese momento.

Toma de datos a la más pequeña de las águilas de Bonelli marcadas con GPS. Foto: Francisco Márquez / GREFA.

Momento de la colocación de un emisor GPS al águila de Bonelli de mayor edad. Foto: Sergio de la Fuente / GREFA.

Momento de la colocación de un emisor GPS al águila de Bonelli de menor edad. Foto: Sergio de la Fuente / GREFA.

Participantes en el marcaje de las dos águilas de Bonelli nacidas en la Sierra Oeste de Madrid. Foto: Sergio de la Fuente / GREFA.

El proyecto AQUILA a-LIFE (LIFE16 NAT/ES/000235), financiado por la Unión Europea, quiere contribuir a aumentar la extensión de la presencia del águila de Bonelli en el Mediterráneo occidental e invertir su tendencia poblacional regresiva. Para ello se contempla la liberación de ejemplares en España e Italia (Cerdeña), así como abordar las principales amenazas actuales para el águila de Bonelli, con especial dedicación a prevenir y reducir las electrocuciones. El proyecto AQUILA a-LIFE, que estará operativo hasta 2022, está coordinado por GREFA y también participan como socios la Diputación Foral de Álava, la Fundació Natura Parc (Mallorca), Gestión Ambiental de Navarra-Gobierno de Navarra, ISPRA (Italia) y LPO/BirdLife (Francia). Más información, en http://aquila-a-life.org

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Acerca de GREFA

GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat) es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro, que nace en 1981 como asociación para el estudio y conservación de la naturaleza. Está formado por personas sensibles a ciertas actividades humanas que provocan el deterioro y la destrucción de parte de nuestro entorno natural.

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